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Guías de pladur

¿Pladur o ladrillo?

Pladur o ladrillo: diferencias en plazos, limpieza, ruido, peso e instalaciones, y cuándo conviene cada uno en viviendas, oficinas y locales.

La respuesta corta

Para dividir el interior de una vivienda, una oficina o un local, el pladur suele ser la mejor opción: se monta en seco, en menos tiempo, pesa mucho menos y lleva el aislamiento que pida cada pared. El ladrillo y el bloque siguen teniendo su sitio en fachadas, muros de carga y paredes que reciben golpes fuertes. Lo importante no es el material, sino que la pared esté pensada para su uso.

Plazos y limpieza

El ladrillo se levanta con mortero, hay que esperar a que fragüe, después se enluce y se vuelve a esperar antes de pintar. El pladur se monta en seco: estructura metálica, placa, tratamiento de juntas y pintura. Hay menos escombro, menos polvo y menos días de obra, algo que se nota mucho cuando la vivienda está habitada o cuando un local tiene fecha de apertura.

Ruido entre estancias

Es la duda más habitual, y tiene truco. Un tabique de pladur sencillo y vacío se oye más que uno de ladrillo. Pero un tabique de pladur con doble placa y lana mineral en el interior aísla igual o mejor que muchos tabiques de ladrillo, porque combina masa y una cámara rellena de aislamiento. Por eso no tiene sentido comparar «pladur» con «ladrillo» sin decir de qué tabique se habla.

Peso y estructura

Una pared de pladur pesa una fracción de lo que pesa una de ladrillo. En una reforma eso importa: se puede redistribuir una planta sin cargar el forjado. En naves y entreplantas permite levantar oficinas sin reforzar la estructura.

Instalaciones por dentro

En el ladrillo, cada enchufe o tubería nueva obliga a abrir rozas y a taparlas después. En el pladur, la electricidad, la fontanería y los datos pasan por dentro de la estructura antes de cerrar, y se dejan registros donde haga falta acceder más adelante.

Colgar peso en la pared

En pladur se cuelga con tacos específicos para placa. Para cargas pesadas —un lavabo suspendido, un inodoro, una televisión grande o una campana— se dejan refuerzos dentro de la pared antes de cerrarla. Por eso conviene decir desde el principio qué se va a colgar y dónde.

Golpes y humedad

El ladrillo aguanta mejor un golpe fuerte. En zonas de mucho trasiego, como un almacén o un pasillo de carga, el pladur se refuerza con doble placa o con placas de mayor dureza. En baños y cocinas se usa placa hidrófuga; en la ducha, además, se impermeabiliza antes de alicatar. Lo explicamos en la guía de pladur y humedad.

Cuándo conviene cada uno

  • Pladur: distribución interior en reforma y en obra nueva, oficinas y despachos, locales comerciales, oficinas dentro de naves, trasdosados para aislar o esconder instalaciones y falsos techos.
  • Ladrillo o bloque: fachadas y muros exteriores, muros de carga y paredes que vayan a recibir impactos constantes.

En Canarias el bloque de hormigón es lo habitual en los muros. Sobre él, el trasdosado de pladur es la forma más limpia de aislar y de dejar una pared recta y lista para pintar.

Preguntas frecuentes

¿Se nota que una pared es de pladur?

Al golpearla suena distinto, pero bien acabada y pintada no se distingue a la vista de una pared enlucida.

¿Dura menos el pladur que el ladrillo?

Bien instalado y usado para lo que está pensado, un tabique de pladur dura lo mismo que la vivienda. Lo que lo estropea es el agua continuada y los golpes fuertes, y para eso existen placas específicas.

¿Se puede quitar un tabique de pladur más adelante?

Sí, y con mucha menos obra que uno de ladrillo. Es una de sus ventajas en oficinas y locales, que cambian de distribución con frecuencia.

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